
Hay webs que enseñan tartas. Y luego están las que hacen que te entre hambre aunque acabes de comer. Pues eso tenía que pasar aquí sí o sí.
Jacob Cake Boutique ya tiene personalidad sola: dulce, moderna y con unas cheesecakes que son una p*ta locura. Así que la web solo tenía que hacer una cosa: estar a la altura.
Visual, limpia y con mucho producto protagonista. Porque cuando algo tiene tan buena pinta… esconderlo sería casi delito.

Diseño web para marcas que dan antojo
Aquí no queríamos la típica web seria de pastelería donde todo parece igual. La idea era hacer algo con rollo, visual y que diese ganas de pedir desde el segundo uno.
Porque cuando tienes cookies gigantes, cheesecakes que parecen ilegales y una marca con tanta personalidad, la web no puede sentirse fría ni aburrida. Tiene que abrirse y decir: “vale… hoy la dieta se va a la m*erda”.
Mucho producto protagonista, una estética limpia y moderna y ese punto dulce que hace que acabes mirando más tartas de las que pensabas ver. Y sinceramente… eso nos encanta.




